La fuente musical es una fuente de agua programada sincronizada que presenta flujo de agua, iluminación y música. A través del sistema de control, interpreta el ritmo de la música para controlar las bombas de agua, boquillas y luces, haciendo que el agua baile al ritmo de la música y las luces cambien según la música, creando así un espectáculo musical de danza acuática.
La fuente musical tiene su origen en las fuentes de agua mecánicas de las cortes europeas durante los siglos XVII al XIX. En la década de 1950, con la madurez de la tecnología de control eléctrico, surgieron las modernas fuentes musicales, logrando la sincronización inicial del flujo de agua y la música. En las décadas de 1980 y 1990, las tecnologías de programación de ordenadores y PLC se generalizaron, permitiendo una sincronización precisa del flujo de agua, la iluminación y la música. Desde el siglo XXI, han surgido proyectos de elementos acuáticos que integran iluminación LED, bombas de frecuencia variable, láseres y proyecciones de pantallas de agua para lograr una integración multimedia, interactiva e inteligente.